UNA SALA CON HISTORIA


En las décadas de los años 50 y 60 gran parte de la actividad teatral se concentraba en los teatros universitarios, que le dieron el carácter profesional que hoy tiene. De ellos surgieron directores, actrices, actores, escenógrafos, vestuaristas y sonidistas. Ellos acogieron obras de dramaturgos como Isidora Aguirre, María Asunción Requena, Luis Alberto Heiremans, Antonio Acevedo Hernández y Alejandro Sieveking.


El Teatro Experimental de la Universidad de Chile se instaló en la sala Antonio Varas, en la esquina de Morandé y la Alameda, a un costado del Palacio de La Moneda. El Teatro de Ensayo de la Universidad Católica se quedó por largos años en la sala Camilo Henríquez, en Amunátegui 31, en el edificio del Círculo de Periodistas.


Treinta y ocho obras se montaron allí, a partir de 1952. “El tiempo y los Conway” (1952), “La casamentera” (1956), “Esta señorita Trini” (1958) y “Deja que los perros ladren” (1959), entre ellas. También debutaron actores como Héctor Noguera, Liliana Ross y Jaime Azócar, que representó a un mensajero en “Antígona” (1969), bajo la dirección de Víctor Jara.


Pero el mayor éxito de de los actores de la Universidad Católica fue “La Pérgola de las Flores”, de la dramaturga Isidora Aguirre y el compositor musical Francisco Flores del Campo, estrenada en la sala Camilo Henríquez el 9 de abril de 1960. Con las actuaciones de Silvia Piñeiro, Justo Ugarte, Anita González y otras figuras de la escena nacional, “La Pérgola” se convirtió en la obra cumbre del teatro chileno.


Después vendrían otros grupos, como el Teatro de la Universidad de Concepción (“Población Esperanza”, 1959), el grupo Teknos (“Las bodas de Fígaro”, 1974)  Le Signe (“El gran baile”, 1979), el Teatro Imagen (“Tejado de vidrio”, 1981) y El Telón (“El toro por las astas, 1982).
 

Presidente Alessandri asistiendo al estreno de la Pérgola de las Flores

Pérgola de las Flores 1960